El gramaje indica cuántos gramos pesa un metro cuadrado de tejido. En las toallas se habla mucho de esta cifra, y se suele pensar «cuanto más pesada, más lujosa». Es verdad solo en parte.
Una toalla de 600 gramos o más da de verdad una sensación llena y envolvente. Pero esa misma toalla retiene más agua y tarda más en secarse. En un baño húmedo, sobre todo si está mal ventilado, una toalla que se vuelve a usar antes de secarse del todo acaba cogiendo ese desagradable olor a humedad. Para el uso diario, entre 450 y 550 gramos ofrecen en la mayoría de los hogares un mejor equilibrio, tanto para secar como para secarse.
Añadamos algo: el gramaje por sí solo no significa calidad. Una toalla tejida gruesa y floja con un hilo malo también puede pesar mucho. El gramaje hay que valorarlo junto con el tacto del tejido en la mano. El peso es una pista, no un veredicto.
